A Tokio, a Tokio por fin!!!

miércoles, 23 de julio de 2014

Tras nuestro periplo por Hiroshima, llegó el momento de poner rumbo a la gran megalópolis de Tokio, con la que yo me reencontraba por 3º vez y suponía una 1º toma de contacto para mi chico. Los dos estábamos igual de emocionados.

No teníamos prisa, así que sin madrugar demasiado, recogimos nuestras cosas del JHoppers de Hiroshima y salimos rumbo a la estación.

Antes, pasamos por un supermercado que habíamos descubierto la tarde anterior. No se trataba de un "conbini" sino de un SUPER normal, lo que aquí sería un MERCADONA, vaya jeje. Las cosas frescas eran mucho más baratas y tenían mucha variedad de productos. Cogimos allí unos bollos para el desayuno y compramos sushi para comer más tarde en el shinkansen.

El nombre del Super. Buscadlo en Hiroshima! Está a unos 10 minutos andando del JHOPPERS.




Cogimos el tranvia hacia la espación principal, y allí el Shinkansen que nos llevaría directamente hasta Tokio. El trayecto dura más de 3 horas, pero no se hace para nada largo. En parte gracias a lo eficiente y confortable que es el transporte japonés. Deberían patentar el shinkansen como medida contra el insomnio. He dormido en camas mucho menos cómodas que esos asientos. Y el silencio...buah...zzzzzzzzzz


















Llegamos a Tokio a media tarde. Tras plantarnos en Ueno Okachimachi nos dispusimos a llegar a nuestro ryokan, el ya mítico Edoya, para dejar las maletas y descansar un poco. Aunque ya es mi 3º vez, tengo el mismo sentido de la orientación que Ryoga por lo que me equivoqué de salida y me encontré algo desorientada a la hora de encontrar el camino hacia el ryokan. Pero esto es Japón, y a la que alguien te ve ojeando un mapa con cara de preocupado más de 2 minutos, vienen refuerzos. Primero se nos acercó un chico español, que llevaba allí un tiempo, y nos intentó ayudar desde su mobil. Sin embargo, el que realmente nos salvó la vida fue un señor japonés de mediana edad que sacó su Ipad de la maleta y en un momento ya sabía a donde teníamos que ir. Nos acompañó hasta que estuvimos casi al lado, diciendo que le pillaba de paso y dándonos una agradable conversación (había estudiado algo de español en su juventud). A juzgar por como aceleró el paso cuando nos dejó, no le pillaba tan de paso y iba a llegar tarde por ayudar a unos estúpidos gaijins... Pero ellos son así, no lo pueden evitar jejeje.

Una vez registrados en el Edoya, decidimos salir a dar una vuelta rápida y a cenar. Como podréis imaginar..fuimos a Akihabara de cabeza XD Donde empezamos a chafardear las primeras tiendas frikis del viaje...Eso sí, nos portamos bien y no se nos fue la olla gastando. Eso...eso vendría más adelante XDDDDDDD




























                    wtf???





Para reponer fuerzas, entramos en un garito de RAMEN de esos de coger el ticket y no complicarse mucho la vida (ni la cartera). Y por menos de 400 yenes nos pusieron un perolo de ramen que no hubo un dios que se acabara. En serio. Era desorbitado. Yo no llegué a mediarlo, y es la primera vez en mi vida que veo a Amir dejar comida en un plato. Pero es que íbamos a reventar. Sabemos que en Japón no está muy bien visto dejar comida, y nos daba tanta vergüenza que prácticamente salimos de allí huyendo cuando la camarera no miraba XDDDD






















Tras eso, nos fuimos caminando hacia el ryokan a bañarnos y a descansar. No en vano al día siguiente nos esperaba uno de los días más completos y más bonitos de nuestro viaje: la excursión a Hakone. :)



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